ESTUDIANTES Y TRABAJADORES ANTE LA CAÍDA DEL “RELATO” K

A LA IZQUIERA DEL KIRCHNERISMO …

Hay una contradicción central. Sigue existiendo derecha e izquierda, y a la izquierda del kirchnerismo no hay nada” escribió Florencia Saintout en su twitter el año pasado. Los militantes de La Walsh, se hacían eco blandiendo un supuesto relato progre por los pasillos de la facultad y ninguneaban burlonamente la militancia de algunos que denunciamos los límites del modelo K y las mentiras de su discurso. A su vez, todo nuestro esfuerzo se abocó a grandes objetivos, esfuerzo del que hoy comienzan a verse algunos resultados: ganar a sectores del movimiento obrero en los sindicatos y poner en pie al movimiento estudiantil para enfrentar los desafíos que se vienen.

 

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AJUSTE Y REPRESIÓN, DOS CARAS DE LA MISMA RECETA.

Actualmente pocos se comen el verso del progresismo K. El ajuste descargó sobre los bolsillos de los trabajadores una devaluación que carcomió nuestro salario. Las paritarias se negocian por debajo de la inflación. Continúan los altos niveles de precarización laboral, sobre todo en la juventud. Medidas como la reprivatización de los trenes, la entrega del petróleo a la Yankee Chevron, la quita de subsidios, el pago de la deuda externa, demuestran que cuando las papas queman, la receta siempre es la misma: que a la crisis la paguemos los trabajadores.

Para tales fines, Cristina y sus gobernadores se han venido preparando desde hace tiempo. La Ley antiterrorista, la relegitimación de las fuerzas represivas, el ascenso del genocida Milani, el nombramiento de Berni y Granados, el Proyecto X de la gendarmería espía, el procesamiento de miles de luchadores populares, son ejemplos del intento de impedir que entre los trabajadores surja la organización y la resistencia al ajuste. La escandalosa condena a cadena perpetua a los Petroleros de Las Heras mediante una causa trucha, es el caso más emblemático que ejemplifica la cruzada oficial sin tregua por escarmentarnos.

 

PARO 10 A: EL ROL DE LA IZQUIERDA Y DE LOS TRABAJADORES

La burocracia sindical venía dando vía libre al gobierno para que aplique su ajuste. Dejó pasar sin ninguna medida la devaluación y aisló la dura lucha de los docentes en la provincia de Buenos Aires y en todo el país. El paro general realizado el 10 de Abril, llegó tarde pero llegó. Desde el PTS y el Encuentro Sindical Combativo, veníamos insistiendo en la necesidad del paro y de un plan de lucha como exigencia a las centrales sindicales.

Gracias al trabajo de la izquierda – y fundamentalmente del PTS- en el movimiento obrero, se pudieron realizar piquetes para que el paro sea activo y para demostrar que hay un sector de trabajadores que está dispuesto a ir más allá de los límites de la burocracia sindical. El oficialismo, los medios de comunicación y toda la burguesía nacional, atacaron rabiosamente los piquetes, método histórico de lucha de los trabajadores, que garantizaron que quienes no tienen representación sindical o trabajan en lugares donde no se llamó al paro, no se vieran obligados a ir a trabajar.

El paro del 10 A demostró que a la izquierda del Kirchnerismo hay algo bastante más consistente que una pared. Hay militancia obrera y juvenil consciente, hay organización fabril, asambleas, delegados combativos. Hay diputados como Nicolás del Caño y Crhistian Castillo que pelean codo a codo con los trabajadores en la calle. Hay voluntad de pelear para que a la crisis esta vez, la paguen los capitalistas. Tan consistente es esto que ha crecido, que la misma presidenta se encargó de solicitar medidas que lo contengan. Ya se había crispado Cristina en la apertura de las sesiones legislativas, tras los cortes del 27 de febrero por la absolución de los Petroleros de Las Heras. Ahora, tras el paro del 10 A, el oficialismo dio forma al proyecto de ley antipiquetes presentado por Carlos Kunkel, en el que se le da potestad al gobierno nacional de decidir cuál corte de calle es legítimo y cuál no, previo a enviar un informe al ministerio de seguridad aclarando el motivo de la manifestación, con una anticipación de 48 horas. En palabras de Christian Castillo, “Es tan retrógrado que parece calcado del ’decreto supremo’ dictado por Pinochet en 1983 para cercenar en Chile el derecho a la protesta”.

LOS ESTUDIANTES. ¿QUÉ PAPEL PODEMOS JUGAR?

Hoy en la UNLP tenemos planteados importantes desafíos. La democratización de la universidad se nos presenta como una pelea de primer orden ante la nueva elección de rector que se llevará a cabo este sábado 26. Los estudiantes de Trabajo Social, vienen desarrollando un proceso inédito en la historia de la UNLP en este sentido. Mediante asambleas, cientos de estudiantes, docentes y no docentes decidieron cuestionar los métodos de elección de autoridades de la UNLP y a diferencia de lo que ha pasado en otras unidades académicas como la nuestra, en Trabajo Social la decisión será mucho más democrática: mediante elección directa. A pesar del intento de la gestión de la facultad por impedirlo, los estudiantes, trabajadores docentes y no docentes organizados, lograron este objetivo.

Desde ContraPrensa en la Juventud del PTS  peleamos porque el ejemplo de Trabajo Social se extienda a toda la Universidad, te invitamos a sumarte a participar  por la democratización, por la votación directa, por las asambleas de base, que nuestra voz se levante fuerte para enfrentar a este régimen universitario. Te invitamos también a marchar  junto con el sindicalismo combativo y el FIT,  el próximo 1 de mayo, para levantar en Plaza de Mayo una tribuna de lucha contra todas las alas de la burocracia, por la independencia de clase y un programa para que la crisis la paguen los patrones. Los estudiantes tenemos la potencialidad de inclinar la balanza en favor de los trabajadores y de golpear junto a ellos con un solo puño, también por nuestras demandas.

 

 

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